De los Nombres de Cristo -Fray Luís de León

RESUMEN “DE LOS NOMBRES DE CRISTO”

La mejor obra en prosa del S XVI. El mejor momento de la mística española.

Publicada en Salamanca en 1583. Su composición se iniciaría entre 1574 o 1575 en el periodo de prisión del autor en Valladolid.

Tiene un valor teológico y escriturario, como libro de lectura o de meditación.

La obra es de carácter didáctico, y para tal fin, utiliza el llamado diálogo doctrinal. Esta forma dialogada había sido utilizada por grandes sabios para exponer sus ideas como Platón, Cicerón, Luciano de Samosata y que a mediados del S. SVI se estaba introduciendo en España.

Son tres frailes agustinos (Julián, Marcelo y Sabino) los que pasando vacaciones en la quinta La Flecha, a orillas del río Tormes del día 29 de junio festividad de

San Pedro, dialogan sobre el significado de los nombres de Cristo, teniendo como texto fundamental para sus argumentos, La Biblia.

Es la obra que demuestra el dominio absoluto de la prosa renacentista. En esta obra el autor puede desarrollar con un estilo claro y armonioso, y con una amplia libertad la doctrina religiosa.

Consta de tres libros:

  • LIBRO I: Pimpollo, Faces de Dios, Camino, Pastor, Monte y Padre del siglo futuro.
  • LIBRO II: Brazo de Dios, Rey de Dios, Príncipe de Paz, Esposo.
  • LIBRO III: Hijo de Dios, Amado, Cordero, Verbo.

PIMPOLLO:

Es el primer nombre puesto en castellano, que en lengua original es Cemah y el texto latino de la Sagrada Escritura unas veces lo traslada diciendo “germen” y otros diciendo “origen”. Así se llamó el Espíritu Santo en el capítulo cuarto del profeta Isaías: “En aquel día el Pimpollo del Señor será en grande alteza y el fruto de la tierra muy ensalzado”

ESPOSO:

Tres cosas son, según Julián y Sabino, las que este nombre nos da a entender y las que nos obliga a tratar: “el ayuntamiento y la unidad estrecha que hay entre Cristo y la Iglesia; la dulzura y deleite que en ella nace de aquella unidad (…) Porque si Cristo es Esposo de toda la Iglesia y de cada una de las ánimas justas, como de hecho lo es, manifiesto es que han de concurrir en ello aquellas tres cosas”

JESÚS:

Es el propio nombre de Cristo, porque los demás que se han dicho hasta ahora y otros muchos que se

puedan decir son nombres comunes suyos, que se dicen de él por alguna semejanza que tiene con otras cosas, de las cuales también se dicen los mismos nombres (…) Así pues Jesús es nombre propio de Cristo y nombre que le puso Dios por boca del ángel…

CORDERO:

El nombre de Cordero, tengo que decir, es nombre tan notorio de Cristo, que ¿Quién no oye cada día en la misa lo que refiere el Evangelio: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo? Mas si esto es fácil y claro no lo es lo que encierra en sí toda la razón de este nombre, sino escondido y misterioso, mas muy digno de luz. Porque Cordero pasándolo a Cristo dice tres cosas: mansedumbre de condición, pureza e inocencia y satisfacción de sacrificio.

Este último nombre de Cristo, Cordero, fue encontrado entre los escritos de Fray Luis Ponce de León, después de muerto y fue publicado en 1595. Según el autor habría decidido colocar este nombre en el libro tercero entre “El hijo de Dios” y “Amado”, pero los editores lo pusieron en el último lugar.

TheMATSI

Amante de los animales , la Naturaleza y los libros de Aventura.

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