Poemas Cortos a "San Martín"

SAN MARTIN ,Por Cupertino del Campo

Cuál cóndor te cerniste en la nevada cumbre, para caer hecho torrente Libertador de medio continente, más con el corazón que con la espada.

Gran Capitán, tu gloria está grabada en Maipú y Chacabuco eternamente y en la bandera que por el valiente Protector del Perú fue desplegada.

Tus proezas y el noble sentimiento de abnegación en el renunciamiento te consagraron grande entre los grandes

Y en esta tierra de tu nacimiento tu nombre evoca como un monumento la inmensa Cordillera de los Andes.

A SAN MARTIN, Por Cupertino del Campo

Con firme brazo y planta vencedora las altas cumbres transmontaste un día, guiando con heroica bizarría de los libres la hueste retadora.

Radió en sus sienes la perpétua aurora de tu gloria inmortal, y todavía en las tinieblas de la noche umbría resplandece tu figura triunfadora.

Glorioso San Martín, honda tu huella quedó grabada en el cubierto monte, en que tu propia excelsitud descuella; porque tu monumento de granito es el Ande, que ensancha tu horizonte, sepultando tu frente en lo infinito.

A SAN MARTIN, Por Gervasio Méndez

No podía morir. Cupo en la tumba la gigantesca talla de su cuerpo; para encerrar su nombre y su memoria el hogar de la muerte era pequeño.

¡No cabía su espíritu grandioso en la mansión eterna del silencio! ¡Cómo el alma de Dios, necesitaba el espacio sin límites del cielo!

Aquel cóndor altivo que surgía de entre las nubes de rojizo fuego, para tejer su nido de laureles de los cañones de los hondos huecos.

Aquel brazo potente, que de España hizo temblar el formidable cetro, y que en la nieve de los altos Andes iba a temblar su deslumbrante acero.

Aquella alma celeste que exhalaba todo el calor de un celestial incendio, cuando henchida de gloria se cernía de las batallas sobre el humo [denso, cayó en la tumba, como caen los [astros, en el sudario de su luz envueltos; ¡cayó para dejar sobre la tierra la memoria inmortal de sus [destellos!

PROCLAMACION DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL,

JURA DE LA BANDERA, Por José Torres de Vidaure

El General San Martín hace augusto Este Momento: toma en su mano el Pendón con hondo ademán supremo.

Lo tremola a un lado y otro y, con inmortal acento, su voz convierte, en las notas de un histórico instrumento.

El Perú es desde este momento libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que dios defiende (En el cielo)

Son las palabras que dice a Lima, el Santo Guerrero.

Las tropas presentan armas al sublime juramento.

Redoblan los tambores, se agitan los granaderos. La muchedumbre se pierde dentro de sus palmoteos.

Desde la tribuna avientan ricas medallas al pueblo: sus inscripciones perpetuas mantienen el buril del tiempo.

Los niños guardan del Día la visión en sus cerebros: Historia para los hijos; Leyenda para los nietos...

TheMATSI

Amante de los animales , la Naturaleza y los libros de Aventura.

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