Poema a “José Gálvez Egúsquiza” Del General Juan Nolberto Eléspuru

¡Oh ínclito varón Resplandeciente vuela tu fama por el orbe entero. Que tu nombre de sabio y de guerrero eterno volará de gente en gente.

¡Víctima ilustre! ¡Procer eminente! ¡Alma templada, corazón sincero! Apoyado te miro en el acero que al hispano león bajó la frente.

El arte que tu gloria no ha podido imitar de su espléndida osadía en aras del Perú te has puesto herido.


Allí, Gálvez, mirando tu agonía, dirà siempre el peruano agradecido: ¡Este es un héroe de la Patria mía!

 ¡Oh... maestro!... feliz en
este día, mil himnos tú permite
yo levante; y en cada nota de mi
labio amante, mis flores orlen a tu frente pía.

Yo que contigo eternamente paso, y que a diario comprendo tus desvelos; Veo pues, ¡Ay!... que tu alma es un regazo: de pululan los astros de los cielos

Tú que siempre rasgando vas el fuego, del alma que fecundas, que modelas; vida arrastras de vil desasociego, y a tu mundo custodian centinelas.  

     
La Patria que su bien te ha confiado, a tus hombres dejó la gran tarea; al ver tu corazón despedazado, mañana te dirá; ¡Bendito seas!...
Maestro, tú que tiemplas corazones, y dentro las tinieblas prendes llamas; nunca tienes laureles ni ovaciones, ni del pueblo mereces bellas palmas.

Tu frente ya rendida lleva angustia, miserias, mil zozobras y congojas; y sonriente tus penas así mustias, del alma tú jamás te las despojas.

¡Oh... maestro!... cantarte tanto, tanto, fervoroso quisiera en esta vida; y al contemplarte envuelto entre tu llanto, llorar también, después curar tu herida.


Cantar jamás a tu deidad quisiera ni verte con el alma harto dolida, si bien parece incierto, no es quimera; que amarga vida llevas en tu vida.

TheMATSI

Amante de los animales , la Naturaleza y los libros de Aventura.

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