El Coronel no Tiene quien le Escriba - Gabriel García Marquez

El Coronel no Tiene quien le Escriba
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    Resumen

    “el coronel no tiene quien le escriba”, La historia se elabora a partir de una anécdota: un coronel sin nombre del ejército revolucionario del general Rafael Uribe y del coronel Aureliano Buendía, espera "con ardiente paciencia", una pensión gubernamental mientras sobrevive con dignidad una situación cercana a la indigencia, junto a su mujer y bajo el peso de la pena por el hijo muerto a causa de la violencia política que vive el país.

    El anciano sólo aguarda una carta que certifique su pensión y para ello acude semanalmente al puerto de un pueblo, también innominado, en tanto que vende, empeña, pide prestado y soporta con intenso orgullo su precaria condición humana.

    En medio de las vicisitudes y esperas inútiles, el coronel alimenta un gallo de pelea y en su próxima riña finca todas sus esperanzas. Pero para ello hay que aguardar un tiempo, para el cual no existe manera de subsistencia. Ante ello, la mujer, desesperada y realista, lo interroga en tono imperativo: "¿Y mientras tanto, qué comemos?". Y agarró al coronel por el cuello de la franela. Lo sacudió con energía. "¿Dime, qué comemos?».

    El coronel necesitó setenta y cinco años son setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder: "mierda".

    Esta novela de sólo noventa páginas logra un sentimiento de conmoción en el lector La dignidad del hombre se ve reflejada en aquella actitud altiva, y por qué no, valerosa, de un hombre común del Caribe y de América Latina. Como en todas las obras de García Márquez, el elemento predominante de sus narraciones es la soledad. En este caso habría que agregar el elemento de la espera. La conducta del coronel y de su esposa es ejemplar, aunque el resultado permanente sean la frustración y el vacío.

    De todas maneras, la exclamación final de personajes es el último pataleo hacia una esperanza que no desea perder. Es la conducta humana hábilmente trazada por la mano maestra de su autor.

    Desde el primer momento aflora un protagonista lleno de riqueza interior. Su indigencia está enmascarada por el orgullo, la decencia y el humor. A pesar de todo siempre está vestido impecablemente de blanco y sus zapatos están rigurosamente lustrados.

    Para El Coronel todo tiene importancia. Vive soñando imposibles este quijote caribe, pero vive cada día como si estuviera a un paso de alcanzar sus quimeras. Realiza cada cosa "como si fuera un acto trascendental", escribe García Márquez.

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    El Coronel-protagonista es, en suma, el símbolo de la dignidad. Su mujer, firme de carácter, en cuarenta años de matrimonio ha seguido a su marido en todas las aventuras inútiles de su vida hasta el momento en que debe encarar la situación. Y el gallo asume la categoría de personaje en la narración, por ser la encarnación de las quimeras, la esperanza única y la vitalidad deslumbrante dentro de un universo en demolición.

    Ni el protagonista ni el pueblo tienen nombre. Este recurso narrativo será utilizado por García Márquez en algunos de los cuentos del volumen titulado Los funerales de la mama grande y en la novela La mala hora.

    Ello ilustra la escenografía descamada que quiere mostrar el autor. Un pueblo del Caribe, desolado y sin mayores emociones, que vive su cotidianidad en medio de la modorra recurrente y la resignación ante un clima de violencia impuesto desde arriba.

    Ese mundo caribe del Gabo de El coronel no tiene quien le escriba y La mala hora (recordemos que estas dos obras fueron una sola en su iniciación parisiense), revela, según el crítico Ernesto Volkening: "una aridez, una pobreza, una trivialidad incolora, manoseada, polvorienta e insoportable, pero con tanta nitidez se dibuja el perfil del pueblo, que su misma desnuda indigencia, vista por un ojo avizor comparable al objetivo de una cámara fotográfica, produce una sensación de extrañeza a la vez cautivadora e inquietante.

    Son los años de una nueva "patria boba", cuando los opulentos gobernaban sobre los oprimidos sin temor a represalias. En los años 20, propiciaron una masacre en la Zona Bananera del Magdalena, exactamente en los territorios de Macondo, episodio que la historia oficial silenció hasta la aparición de las novelas La casa grande (1962) de Álvaro Cepeda Samudio y Cien años de soledad (1967) de García Márquez, en donde se denuncia el trágico acontecimiento con nombres propios de los protagonistas y de su ubicación geográfica.

    Datos de la Obra “El Coronel no tiene quien le Escriba”

     "El Coronel no tiene quien le escriba", segunda novela de Gabriel García Márquez, se han empleado todos los calificativos para señalar su perfección narrativa, su prosa exquisita y su estructura armoniosa. Pero todos ellos, positivos. De "perfecta", "joya literaria", "obra maestra", etc. se ha señalado esta nouvelle o noveleta escrita en París entre los meses finales de 1956 y enero de 1957.

    Autor: Gabriel García Márquez

    Nacionalidad: Colombia

    Género Literario: Narrativo

    Especie Literaria: Novela

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     La estructura de la novela: está conformada por siete capítulos sin numeración, ni títulos

    La narración está escrita en "tercera persona" y en ritmo tradicional. El recurso del diálogo es excelente: con frases precisas, parcas, memorables.

    Es un relato lineal, escrito con un lenguaje directo y continuo, cuya agilidad a lo largo del desarrollo de la historia, su ritmo sostenido, su dinámica y su fluidez argumenta, atraen de manera continua el interés del lector.

    Personajes Principales “El Coronel no tiene quien le Escriba”.

    EL CORONEL: Un coronel revolucionario sin nombre que espera sin resultados una pensión del gobierno. No tiene nombre solo se le conoce por el título de “el Coronel”. Es un hombre mayo de pelo negro, orejas grandes y muy caballeroso con su esposa.

    LA ESPOSA DEL CORONEL: También personaje innominado que durante cuarenta años acompaña estoicamente al coronel. Padece de una afección respiratoria (asma), de edad avanzada de pelo largo color negro y ojos claros. Ella es una mujer que ve la situación económica y en su preocupación vende su reloj para obtener un poco de dinero, porque se centra en las apariencias y no quiere mostrar que está pasando un mal momento económico.

    Personajes Secundarios

    Los demás personajes de “El Coronel no tiene quien le escriba”, son los soportes de la grandeza del protagonista:

    DON SABAS: Negociante inescrupuloso y mezquino. Un hombre mayor, obeso y de cabeza grande

    EL MÉDICO: Simpático y solidario

    EL PADRE ANGEL: Tradicionalista y censor de películas.

    EL ALCALDE: Que simboliza la sumisión a los terratenientes y las corruptelas de la política.

    EL GALLO DE PELEA: Animal en el que el coronel finca todas sus esperanzas económicas.

    EL ABOGADO lleno de ceremonias y prosopopeyas, maneja el caso de la pensión del coronel

    AGUSTÍN el hijo asesinado del coronel, mientras se reunían en la gallera el transmitía la información clandestina, fue descubierto y eliminado, no se percató que era una participación delicada. Era de cabello rubio, y de piel muy clara

    Álvaro (Cepeda Samudio), Es el distinguido barbero de la localidad

    GERMÁN: íntimo amigo del difunto hijo del coronel, Agustín

    VARGAS: Quién compra la máquina de coser del coronel y a quién pretende vender el reloj (Germán y Vargas, reaparecerán, poetizados, en cien años de soledad).

    EL HOMBRE DEL CORREO: Hombre que lleva la correspondencia al pueblo todos los viernes, desembarcando en las tardes; Carece de nombre.

     EL SIRIO MOISÉS: Propietario del Bazar que se encuentra en el pueblo, cerca del puerto.

    TheMATSI

    Amante de los animales , la Naturaleza y los libros de Aventura.

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