La Concentración útil para la Lectura y el resto de nuestras Vidas

la concentración

hablare de lo importante que es La concentración como herramienta útil para la lectura y para el resto de nuestras vidas

la concentración es necesaria para conseguir una lectura rápida y comprensiva como parte del todo que es aprender a leer; además se decía que había que controlarla interior y exteriormente.

El control exterior era asequible para todos, modificando algunas cosas de nuestro entorno, buscando el momento adecuado del día para leer y mentalizándose.

Si esas fáciles modificaciones externas eran aplicables no sólo a la lectura sino también al estudio, por ejemplo, los aspectos internos del control de nuestra concentración (que a continuación tratamos), son aplicables a un amplio espectro de actividades de nuestra vida.

 Ese control interno de tu concentración lo puedes empezar siguiendo las siguientes pautas:

Índice

    El mañana nunca funciona

    ¿cuántas veces a la hora de hacer algo lo has dejado para mañana?, seguramente muchas porque nos pasa a todos. Pues el punto de partida es empezar ahora mismo, no dejarlo, tanto si es leer como si es otra cosa. El decir mañana supone que mañana dirás al día siguiente…, con lo que aumentarás tu sentimiento de culpabilidad y frustración, elementos nada apropiados si quieres conseguir una concentración adecuada.

     De nada sirve que después de muchos intentos te decidas a hacer algo, si cuando lo estás haciendo te preguntas por qué no empezaste antes (recuerda cuando estás leyendo si no te invade ninguna pregunta ajena a la lectura, habrás conseguido concentrarte). Por lo tanto, mentalízate y mañana no, sino ahora.

    Tienes que tener disciplina y auto exigirte. Márcate al principio metas asequibles y vete poco a poco progresando; no es recomendable marcarse objetivos extremos al principio porque seguramente abandonarás y caerás en la mencionada frustración.

    Exíjase una alta concentración durante periodos de tiempo asequibles y vaya aumentándolos día a día.

     La concentración necesita ejercicio, así que no pretenda estar concentrado horas desde el principio si está empezando a entrenar esta cualidad. Como en el punto anterior, márquese objetivos factibles y vaya progresando.

     Las conclusiones al final

     muchas veces empezamos a leer y no nos gusta esa lectura en concreto y nos empezamos a martirizar con preguntas internas referentes a si merece o no la pena seguir leyendo ese libro. Esfuérzate por olvidarte si te gusta o no, si estás o no de acuerdo con el autor, etc. y termina de leer lo que has empezado intentando no hacerte ese tipo de preguntas interiores que afectarán muchísimo a tu concentración.

    Ansiedad, estrés, problemas cotidianos…, son otros factores que afectarán a nuestra concentración. Estos son más difíciles de controlar, pero en la medida de lo posible, antes de empezar a leer desconecta (puedes respirar profundamente algunos minutos antes de empezar).

    Como se ve, si hacemos pequeñas modificaciones externas daremos un enorme paso hacia una mayor concentración, pero esta se ha de completar modificando aspectos internos más complejos pero necesarios y que deberás entrenar con constancia y tenacidad; al final lo conseguirás. Y recuerda, empieza hoy mismo (¡AHORA!), no lo dejes para mañana.

    TheMATSI

    Amante de los animales , la Naturaleza y los libros de Aventura.

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